BIBLIOTECAS, SOCIEDAD Y ESTADO


  • Relação entre as bibliotecas, as ações dos profissionais que nelas atuam e o estado.

EL PARADIGMA AMBULANTE DE LA BIBLIOTECA PÚBLICA

Se trata del contexto cultural referente al servicio de «biblioteca ambulante», componente de los servicios de extensión bibliotecaria que brinda un sistema de bibliotecas públicas. Este tipo de biblioteca también se denomina, como es el caso de España,  «biblioteca móvil» (Crespo, 2001). El vocablo “móvil” denota que es una biblioteca en movimiento; en inglés es mobile library, así que el concepto de «mobile public library» es apropiado traducirlo como biblioteca pública ambulante. La palabra «bibliobús» (bookmobile) se asocia con el término de «biblioteca sobre ruedas» (library on wheels), pero éste es apenas una modalidad de la también denominada «biblioteca viajera», «biblioteca itinerante»  o «biblioteca rodante».  El bibliobús es:  

 

Una furgoneta motorizada grande equipada de estantes para acomodar una pequeña colección de biblioteca y un escritorio para un bibliotecario o un miembro  paraprofessional del personal de biblioteca, sirviendo como una biblioteca sucursal que viaja en las vecindades y las comunidades demasiado alejadas para ser servidas fácilmente por la biblioteca pública más cercana. (Reitz, 2004, p. 92)

 

 

El subsistema bibliotecario ambulante forma parte de un sistema integrado por una biblioteca central y varias bibliotecas sucursales fijas.  

 

Los antecedentes de este tipo de servicio bibliotecario se remonta a comienzos de la segunda mitad del siglo XIX. Se sabe que la primera biblioteca móvil comenzó a prestar servicio en Gran Bretaña a través de la Biblioteca Perambulating de Warrington en 1859 (Orton, 1980; Gunter,1986). Ese vehículo, tirado por un caballo, fue puesto en servicio por el Instituto de Mecánicos de aquella ciudad de Cheshire, Inglaterra. Casi medio siglo después, en 1905, el primer carro-biblioteca en los Estados Unidos fue introducido en el condado de Washington, Maryland, por Mary Titcomb, primera bibliotecaria de la Washington County Free Library. Sería hasta 1912 cuando en Hagerstown, Maryland, se puso en marcha el primer bibliobús motorizado.       

 


The Perambulating Library of 1859

in Warrington

(foto tomada de: Wikipedia, the free encyclopedia)

http://en.wikipedia.org/wiki/File:WarringtonPerambulatingLibrary.jpg

 

 

 

Pioneer library book wagon 1905

Mary Titcomb, founder of the first book wagon

Fuente: Western Maryland’s Historical Library

http://www.whilbr.org/itemdetail.aspx?idEntry=103&dtPointer=10

 

Para apreciar la evolución de las bibliotecas ambulantes a través de la fotografía, se sugiere ver:

 

History of mobile libraries

http://archive.ifla.org/VII/s38/news/mobpos.htm

 

Bookmobile library timeline

http://ils.unc.edu/nclibs/davidson/Bookmobile%20Timeline.htm

 

 

La biblioteca ambulante no solamente ofrece servicios a través de vehículos rodantes, puesto que a lo largo de su existencia ha usado otros medios de locomoción terrestres  (carretas, vagones de ferrocarril, traileres), fluviales (barcos) y aéreos (aviones o helicópteros). El medio más modesto sin duda ha sido y es el uso de animales de carga como burros, caballos y camellos. Por su naturaleza, el servicio bibliotecario público ambulante se asocia con el mundo rural al ser definida como aquella que “se contrapone a la de biblioteca fija, esto es, con domicilio permanente en un lugar determinado. Su objeto es difundir el libro en los pequeños centros y comunidades rurales donde, por la escasez de población y de recursos, no es posible mantener un biblioteca fija”. (Buonocare, 1973, p. 88). La percepción de vincular la biblioteca móvil con el contexto rural es porque los primeros servicios bibliotecarios de este tipo se crearon para asistir a poblaciones remotas o aisladas. Y, en efecto, las primigenias bibliotecas sobre ruedas comenzaron a servir en áreas rurales (Brown,1967, pp. 13-19; Gunter, 1986, p.; Levison, 1991, p. 43), a diferencia de las bibliotecas públicas fijas que se establecieron para ser utilizadas en la vida de las ciudades. Pero esta visión es relativa porque las bibliotecas viajeras también han venido ofreciendo servicios a comunidades que viven en suburbios urbanos, en colonias periféricas que no tienen acceso a bibliotecas locales. En este sentido, la biblioteca ambulante no se liga únicamente a la vida de campiña, o a la variante de lo que se conoce como biblioteca pública rural o simplemente biblioteca rural. Así, el paradigma ambulante de la biblioteca pública es tanto rural como urbano.    

 

En concordancia con lo anterior, la biblioteca móvil es el: “Vehículo (barco, furgoneta, autobús, camión, trailer o vagón de ferrocarril) equipado con estanterías para transportar libros y otros materiales bibliográficos, a modo de biblioteca ambulante, generalmente para dotar de ellos a núcleos de población que carece de biblioteca”. (Martínez, 1989, p. 84). La percepción de este autor, cabe precisar, pasa inadvertido los vehículos aéreos susceptibles de hacer llegar el servicio bibliotecario ambulante a comunidades en donde, por problemas climáticos o el deterioro de los caminos y las carreteras, no es posible usar medios de transporte terrestres, fluviales o marítimos.

 

Los actuales servicios bibliotecarios ambulantes no se han quedado a la zaga en relación con el uso de las tecnologías electrónicas. Con la adaptación de las nuevas tecnologías (fotocopia, fax, teléfono celular, computadora, internet) en los bibliobuses, por ejemplo, los servicios de biblioteca itinerante se han expandido en países industrializados. La evolución de estas bibliotecas se percibe a través de los nuevos términos que aparecen en la literatura bibliotecológica anglosajona: electronic bookmobile,  cybermobile, digital bookmobile, infobus, bookmobile 2.0 (Suyak, 1990; Monley y Pestell, 1996; Drumm y Groom, 1997; Schneider, 1998). Desde esta perspectiva, los bibliobuses, en particular, y las bibliotecas ambulantes, en general, no solamente han progresado con la incorporación de los avances de la industria automotriz, sino también con los logros del sector de la tecnología de la información y las comunicaciones.

 

El bibliobús digital ya no transporta colecciones bibliográficas en papel, sino equipos para ofrecer múltiples servicios públicos digitales.  Los usuarios que acuden a este tipo de bibliobuses pueden descargar libros electrónicos, audiolibros, videos y otros documentos, a partir del uso de aparatos de alta tecnología (pantallas, ordenadores, dispositivos móviles, Wi-Fi, etcétera). La biblioteca rodante se convierte, en efecto, en un espacio móvil sin libros impresos. El documento electrónico es el predominante dentro de un tractor-trailer equipado con la tecnología de punta. Este grado de transformación de la biblioteca ambulante ha sido creado en los Estados Unidos. Un ejemplo es el digital bookmobile de la New York Public Library sirviendo en el Central Park:

 

http://www.youtube.com/watch?v=UAcrsUpkZdU

 

Referencias

 

Brown, Eleanor. (1967). Bookmobile and bookmobile service. Metchuen, N. J. Scarecrow Press.

 

Buonocore, Domingo. (1976). Diccionario de bibliotecología. Buenos Aires: Marymar.

 

Crespo González, José... et al. (2001). La Biblioteca móvil. Gijón, Asturias: Trea.

 

Drumm, J. E.; Groom, F. M.  (1997). The cybermobile: a gateway for public access to network-based information.  Computers in Libraries. 17 (1): 29-33

 

Levison, Nancy Smiler. (1991). Takin’ it to the streests: The history of the book wagon. Library Journal. (May 1): 43-45

Disponible en: http://homepages.nyu.edu/~mg128/docs/Streets.pdf

 

Martínez de Sousa, José (1989). Diccionario de bibliología y ciencias afines. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

 

Monley, B.; Pestell, R. (1996). Mobile libraries in the age of technology. Australasian Public Libraries and Information Services. 9 (2): 78-82

 

Orton, Ian (1980). An Illustrated History of Mobile Library Services in the UK with notes on Travelling Libraries and early Public Library Transport. Sudbury: Branch and Libraries Group of Libtrary Assoc (UK). 96 p.

 

Reitz, Joan M. (2004). Dictionary for library and information science. Westport: Libraries Unlimited.

 

Gunter, Judith B. (1986). The travelling library in England: a history. Rural Libraries. 6 (2): 17-25

 

Schneider, K G. (1998). The cybermobile: a groovy set of wheels. American Libraries. 29 (8): 76

 

Suyak Alloway, Catherine; Suyak Alloway, C. (1990). The electronic bookmobile.  Electronic Library. 8 (2): 100-106


   16 Leituras


author image
FELIPE MENESES TELLO

Cursó la Licenciatura en Bibliotecología y la Maestría en Bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Doctor en Bibliotecología y Estudios de la Información por la (UNAM). Actualmente es profesor definitivo de asignatura en el Colegio de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras de UNAM. En la licenciatura imparte las cátedras «Fundamentos de Servicios de Información« y «Servicios Bibliotecarios y de Información» con una perspectiva social y política. Asimismo, imparte en el programa de la Maestría en Bibliotecología y Estudios de la Información de esa facultad el seminario «Servicios Bibliotecarios para Comunidades Multiculturales». Es coordinador de la Biblioteca del Instituto de Matemáticas de esa universidad y fundador del Círculo de Estudios sobre Bibliotecología Política y Social (2000-2008) y fue responsable del Correo BiblioPolítico que publicó en varias listas de discusión entre 2000-2010. Creó y administra la página «Ateneo de Bibliotecología Social y Política» en Facebook.