BIBLIOTECAS, SOCIEDAD Y ESTADO


  • Relação entre as bibliotecas, as ações dos profissionais que nelas atuam e o estado.

EL PARADIGMA SOCIAL DE LA BIBLIOTECA PÚBLICA - I

Si el libro, como todo tipo de documento, es histórica y culturalmente un invento social del ser humano, la biblioteca es también una «invención social» (Shera, 1976, p. 13), es una «creación social» (Shera, 1970, p. 52). Es, en todo caso, una obra social que ha ideado la humanidad a lo largo de los siglos para servirse de ella. Así, podemos concordar con dos planteamientos generales: 1] “La biblioteca ha sido desde sus comienzos, hasta donde conocemos, un instrumento social” (Shera, 1972, p. 314) y 2] “La biblioteca es un fenómeno social en el mundo social con sus funciones sociales” (Rajam, 1997, p. 203). Dimensión sociológica de la que es factible desglosar el prototipo social de la entidad bibliotecaria en cuestión.

 

La base teórica esencial del paradigma social de la biblioteca pública es, como de todos los tipos de bibliotecas, la relación que existe entre «bibliotecas y sociedad» (Bostwick, 1920; Shera, 1976; Chubarian, 1976; Sharma,1987; Traniello, 2005; Sridevi y Vyas, 2005; Baker y Wendy, 2011). La columna teórica fundamental que sostiene este modelo es el estudio y análisis de esta naturaleza de biblioteca como «institución social» (Ballard, 1936; Martin, 1937; Murison, 1955; Rath y Rath, 1993; Kinnell y Sturges, 1996; Moncada, 2008; Hansson, 2010). Esta idea contrasta, desde una visión amplia, con quien observa a las bibliotecas como una «agencia social» (Reith, 1984) y, desde un punto de vista ajustado a nuestro objeto de estudio, con quien discute este concepto (Shera, 1949) y ha estado de acuerdo con el mismo (Shera, 1970). En este marco reflexivo de particular relevancia es como se ha logrado argumentar que este centro de acervos y servicios tiene primordialmente un determinado conjunto de funciones sociales a desempeñar que a menudo se plantea como una múltiple «función social».

 

Diferenciar una biblioteca pública como institución o agencia con perspectiva sociológica tiene importancia porque ambos conceptos denotan nivel  en el marco de la estructura social. Quienes la aprecian como institución social, la perciben como símbolo cultural que existe para conservar y transmitir la herencia cultural de la sociedad (Shera, 1976, p. 49). Quienes la distinguen como una agencia social, la consideran como una pieza clave para hacer funcionar una gran variedad de instituciones políticas, educativas, científicas, económicas, religiosas, gubernamentales, etcétera, al servicio de la sociedad (Shera, 1970, p. 60; Reith, 1984, p. 6). Shera nos ilustra para entender esta disparidad:

 

La biblioteca pública ha sido considerada como una agencia social en lugar [...] de una institución social. La distinción es fundamental para completar la comprensión de la relación entre la biblioteca y su entorno social. Considerando que la institución social es primaria y básica, la agencia social es secundaria y derivada. La familia y el Estado son las instituciones; la escuela, la biblioteca y el museo son las agencias. Unas las determinan el modelo de la sociedad, y las otras son determinadas por ese modelo. La agencia es el instrumento de la institución, y por medio de ella la institución ejerce gran parte de su control social. Así, la distinción es más que una cuestión de grado, pues implica un flujo de poder y autoridad (Shera, 1949, p. v).

 

Unos años antes el sociólogo Llody V. Ballard en su obra Social institutions había reflexionado en torno a este asunto en el capítulo XII, intitulado “The public library”. En ese apartado el autor argumenta que la concepción de la biblioteca pública como una institución complementaria a la escuela es lo que originó la idea que denota subordinación puesto que este centro bibliotecario es una agencia complementaria. Idea con la que no concuerda porque: “La biblioteca pública, como resultado, se ha estado convirtiendo rápidamente en una institución social por derecho propio”. (Ballard, 1936, p. 233). Con el paso del tiempo esta visión fue fortaleciéndose a tal grado que es común leer en la literatura especializada puntos de vista como este que asevera:

 

Entre las instituciones sociales que deben contribuir al desarrollo de las manifestaciones culturales de la gran mayoría de la población y proporcionar mejores condiciones para el tratamiento de sus necesidades básicas de supervivencia, y renovar los lazos de la ciudadanía común, es la biblioteca, en particular, la biblioteca pública. (Cysne, 1993, p. 16)

 

Así, pensamos que la noción de la biblioteca pública como institución social se vincula con el concepto de “sistema”; mientras que como agencia social se relaciona con la idea de “parte del sistema”. El rango social entre una expresión y otra es claro en este sentido.        Empero, aunque ambos puntos de vista tienen lógica, nos inclinamos por valorar a este centro bibliotecario  -en virtud del estatus que éste se ha forjado alrededor del mundo y del consenso reflexivo que se ha alcanzado en torno a esta concepción entre los bibliotecólogos estudiosos del tema- como una institución social. Es decir, concebimos esta biblioteca como un sistema bibliotecario público equiparable, por ejemplo, al sistema educativo-básico-público. Sistemas que en la práctica, como se ve a diario, son complementarios para la sociedad pero autónomos en la esfera de la estructura de la Administración pública del Estado en la que se inserta el Sistema Bibliotecario Nacional. 

 

En la literatura especializada se identifican otros postulados que sirven de fundamento en relación con la base-columna teórica de este paradigma. Uno de ellos es el que admite que la biblioteca pública tiene una notable «responsabilidad social» en los diversos cuadrantes de la sociedad (Henri y Lee, 2007; Baker y Evans, 2011); otro es el referente al «compromiso social» que su personal bibliotecario contrae con la comunidad a la que atiende (Araujo, 1985); y uno más es el inherente a la percepción que vislumbra a estos centros bibliotecarios públicos como catalizadores proactivos de «cambio social» (Pungitore, 1989; Haywood, 1997; YilmazI, 2002; Mehra y Srinivasan, 2007). Frente a los desafíos que engloban una seria problemática social, estos principios apuntan hacia la necesidad de adoptar una «conciencia social» por parte de quienes hacen funcionar las bibliotecas públicas.

 

Consecuentemente, en torno a este paradigma gira la serie de paradigmas sociológicos de la biblioteca destinada para todos los grupos que conforman la sociedad. Paradigmas tales como: el educativo, el cultural, el popular, el comunitario, el indígena y el multicultural, tratados con antelación. Perspectiva caleidoscópica que configura y engarza la «misión social» atribuida a las bibliotecas públicas de acuerdo con una evolución histórica caracterizada por una serie de claroscuros (Fernández, 2006). Del cumplimiento de su misión pensamos que depende el «impacto social» de éstas porque:

 

En el proceso de evolución y adaptación a determinados lugares, las bibliotecas públicas se han convertido en parte de la estructura de la sociedad civil. Son una fuente de apoyo para los diferentes tipos de actividades. Las bibliotecas pueden ser una piedra angular para ayudar a sostener la vida de una localidad. Son utilizadas por individuos y grupos que llevan a cabo la actividad del día a día en el que mantiene a la sociedad en marcha. Esto es lo que hemos denominado el "impacto social" de la biblioteca. (Greenhalgh, Worpole y Landry, 1995, p. 89).

 

Asimismo, nos identificamos con principios que nos orientan y revelan el valor histórico de donde emerge y se desarrolla la misión social de estos recintos: Las bibliotecas son creadas por la sociedad y las bibliotecas son conservadas por la sociedad (Thompson, 1977, pp. 204-205). Puntos de vista análogos aseveran: “La biblioteca es producto de la sociedad y no la base de la sociedad” (Reith, 1984, p. 7); “La biblioteca es una agencia creada por la sociedad para documentar las variaciones encontradas en los entornos natural y social”. (Reith, 1984, p. 8). Nociones que nos ayudan a generar un fundamento social con un fin superior: las bibliotecas en general y las bibliotecas públicas en particular existen para el uso de los individuos y de la sociedad. Con base en estos aforismos, podemos coincidir con la idea: “las bibliotecas son indispensables para la sociedad” (Sharma,1987, p. 1-9). Y lo son porque ha sido creadas esencialmente para satisfacer las necesidades sociales (Shera, 1976, p. 42) de todos los miembros, grupos e instituciones que se interrelacionan  en el marco de la estructura social.

 

Observamos así que el paradigma social de la biblioteca pública tiene estrecha relación no solamente con puntos de vista sociológicos, sino también filosóficos, históricos y antropológicos, entre otros. Por lo tanto, el fenómeno social de este servicio de biblioteca es complejo por la diversidad de aristas que puede ser y ha sido analizado.  

 

 

Referencias

 

Ballard, Lloyd Vernor. (1936). The public library. En: Social Institutions. New York: Appleton-Century.

 

Baker, David; Evans, Wendy. (2011). Libraries, society and social responsability. En: Libraries and society : role, responsibility and future in an age of change. Oxford, United Kingdom : Chandos Publishing. pp. 1-16

 

Bostwick, Arthur E. (Ed.). (1920). The library and society: Reprints of Papers and Addresses. New York: H. W. Wilson Co.

 

Chubarian, O. S. (1976). Biblioteca y sociedad. En: Bibliotecología general. La Habana, República de Cuba: Ministerio de Cultura, Editorial Científico-Técnica. pp. 57-122

 

Cysne, Fátima Portela. (1993). Biblioteconomia: dimensão social e educativa. Fortaleza, EUFC. 

 

Fernández Abad, Francisco Javier. (2006). Evolución histórica de la función social de las bibliotecas públicas. Revista General de Información y Documentación. 16 (2): 93-110

 

Greenhalgh, Liz; Worpole, Ken y Landry, Chalres. (1995). Libraries in a world of cultural change. London : UCL Press.

 

Hansson, Joacim. (2010). Libraries and identity: the role of institutional self-image and identity in the emergence of new types of library. Oxford : Chandos Publishing.

 

Haywood, T. (1997). Public libraries, real space and social change: some old and some new coincidences. Alexandria.  9 (3): 201-11

 

Henri, James; Lee, Sandra. (2007). Social resposability and the role of the public library. Oxford : Chandos Publishing.

 

Kinell, Margaret; Sturges, R. P. (Eds.). (1996). Continuity and innovation in the public library : the development of a social institution. London: Library Association.

 

Martin, Lowell. (1937). The American public library as a social institution. En: Library Quarterly. 7 (4): 546-563

 

Mehra, Bharat; Srinivasan, Armes. (2007). The library-community convergence framework for community action: libraries as catalysts of social change. Libri. 57 (3):123-139

 

Moncada Patiño, J. Daniel. (2008). La biblioteca pública como institución social. Medellín : Universidad de Antioquia, Escuela Interamericana de Bibliotecología, Centro de Investigaciones en Ciencia de la Información.

 

Murison, W. J. Z. (1955). The public library : its origins, purpose and significance as a social institution. London : Harrap.

 

Pungitore Verna L. (1989). Changes agencies. Public librarianship: an issues-oriented approach. New York: Greenwood Press. pp. 37-41

 

Rajam, V. (1997). Sociology of library service. Herald of Library Science. 36 (3-4): 201-204

 

Rath, Moorttimatee; Rath, Pravakar. (1993). Sociology of librarianship. Delhi: Pratibha Prakashan.

 

Reith, David. (1984). The library as a social agency. En: Rogers, A. Robert y McChesney, Kathryn. The library in society. Littleton, Colorado, Libraries Unlimited. pp. 5-32

 

Sharma, Pandey. (1987). Library in society. En: Libraries and society. New Delhi: Ess Ess Publications. pp. 1-9

 

Shera, Jesse H. (1949). Foundations of the public library: the origins of the public library movement in New England 1629-1855. Chicago, Illinois, The University of Chicago Press.

 

Shera, Jesse H. (1970). Sociological foundations of librarianship. New York, Asia Publishing House.

 

Shera, Jesse H. (1972). Libraries. En: International enciclopedia of the social sciences. Vol. 7. New York: The Macmillan Company.

 

Shera, Jesse H. (1976). The library and society. En: Introduction to library science: basic elements of library service. Littleton, Colorado: Libraries Unlimited. pp. 42-60

 

Sridevi, J.; Vyas, Shalini. (2005). Library and society. New Delhi: Shree Publishers & Distributors

 

Thompson, James. (1977). A history of the principles of librarianship. London: Clive Bingley.

 

Traniello, Paolo. (2005). Biblioteche e società. Bologna : Il mulino.

 

Yilmaz, I. B. (2002). Social change, industrialisation and public libraries: a theoretical approach. Aslib Proceedings; 54 (5): 326-334

 


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FELIPE MENESES TELLO

Cursó la Licenciatura en Bibliotecología y la Maestría en Bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Doctor en Bibliotecología y Estudios de la Información por la (UNAM). Actualmente es profesor definitivo de asignatura en el Colegio de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras de UNAM. En la licenciatura imparte las cátedras «Fundamentos de Servicios de Información« y «Servicios Bibliotecarios y de Información» con una perspectiva social y política. Asimismo, imparte en el programa de la Maestría en Bibliotecología y Estudios de la Información de esa facultad el seminario «Servicios Bibliotecarios para Comunidades Multiculturales». Es coordinador de la Biblioteca del Instituto de Matemáticas de esa universidad y fundador del Círculo de Estudios sobre Bibliotecología Política y Social (2000-2008) y fue responsable del Correo BiblioPolítico que publicó en varias listas de discusión entre 2000-2010. Creó y administra la página «Ateneo de Bibliotecología Social y Política» en Facebook.