BIBLIOTECAS Y EDUCACIÓN: QUINCUAGÉSIMO ANIVERSARIO DEL LIBRO DE BEATRIZ CASA TIRAO
![]() |
| Mtra. Beatriz Casa Tirao |
Este año el libro Bibliotecas y educación, de la Mtra. Beatriz Casa Tirao (1935-2022), cumple cincuenta años de haber sido publicado. En efecto, corría el año 1974 cuando el 12 julio el Centro para el Estudio de Medios y Procedimientos Avanzados de la Educación (CEMPAE) terminó de imprimir esta monografía en México, cuyo tiraje fue de 1000 ejemplares con 125 páginas y pasta blanda.
El enfoque de esta obra es de carácter social, por ende, su contenido se caracteriza por haber sido un libro diferente a la literatura bibliotecológica técnico-administrativa convencional que hasta entonces había sido publicada en español. Los conceptos de «biblioteca tradicional», «biblioteca moderna», «biblioteca pública», «biblioteca escolar», «sistema bibliotecario nacional», «planeamiento bibliotecario», «servicios bibliotecarios», «servicio de bibliobuses», «acción bibliotecaria», «extensión bibliotecaria», «política bibliotecaria nacional», «profesional bibliotecario», «bibliotecario educador» y «lectores potenciales» los relacionó con categorías claramente sociológicas, tales como: «comunidad», «compromiso social», «cambio social», «cambio radical», «desarrollo social», «planeamiento social», «problemas sociales», «familia», y «sociedad actual». Dada la naturaleza del título del libro, todo este marco conceptual lo apoyó con palabras clave propias de la pedagogía en general y de la pedagogía social en particular, como: «proceso educativo», «educación de adultos», «educación permanente», «educación del pueblo», «alfabetización/analfabetismo» y «alfabetización funcional». Este derrotero bibliotecario-social-pedagógico sería la tendencia a continuar desarrollando durante su larga trayectoria como académica universitaria. Perspectiva que delineó el empalme que sugirió entre bibliotecología, educación y sociedad.
La autora
Información acorde con el Curriculum vitae de Beatriz Casa Tirao. Era oriunda de la ciudad de Quilmes, provincia de Buenos Aires. En Argentina estudió para Maestra Normal Nacional (1948-1952) en la Escuela Normal Nacional Mixta de Quilmes. También estudió para Maestra especialista en educación de la comunidad (1959-1961) en el Instituto Superior de Formación de Especialistas en Educación de la Comunidad, perteneciente al Ministerio de Educación de la Provincia de Buenos Aires. Asimismo, cursó la licenciatura en Bibliotecología (1962-1965) en la Escuela de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. En México estudió la maestría en Pedagogía dentro de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), presentando su tesis «Universidad y globalización» en 2009. Durante más de cincuenta años la profesora Casa Tirao impartió diferentes cátedras en el Colegio de Bibliotecología de la UNAM, tales como: Planeamiento de los servicios bibliotecarios I y II, Planeamiento de los servicios archivológicos, Bibliotecas escolares, Bibliotecas públicas, Bibliotecas universitarias, Bibliotecología comparada I y II, y Seminario de investigaciones bibliotecológicas I y II. Las últimas asignaturas que impartió, fueron Lectura, lectores y biblioteca; Bibliotecología social y Seminario de tesis I y II.
El libro
![]() |
| El libro de la maestra Beatriz Casa Tirao, 1974. |
Cuando salió a la luz el libro Bibliotecas y educación (1974) eran tiempos en que la literatura en el campo de la bibliotecología/biblioteconomía, publicada en español, era escasa no solamente en México sino en toda América Latina. Si es que esta obra debió interesar a docentes y estudiantes en el mencionado campo. El objetivo de esta publicación fue, según expresó la autora, “analizar las funciones de las bibliotecas públicas y escolares en relación con los servicios educativos en América Latina en general, y presentar, a grandes rasgos, algunas pautas para el planeamiento de los servicios bibliotecarios en México”. El contenido del libro lo estructuró en diez capítulos, a saber: I. Concepto actual de la educación; II. La educación y la biblioteca en el proceso de cambio; III. Planeamiento de los servicios bibliotecarios; IV. Biblioteca de escuela primaria; V. Biblioteca de escuela secundaria. VI. Biblioteca pública; VII. La biblioteca pública y la educación de adultos; VIII. Servicios bibliotecarios y alfabetización; IX. Situación bibliotecaria en México, y X. Plan tentativo para la organización de los servicios bibliotecarios en México. Más aún, contiene cuatro anexos: I. Carta del libro; II. Manifiesto de la Unesco para las bibliotecas públicas [1949]; II. Manifiesto de la Unesco sobre la biblioteca pública [1972]; y IV Conclusiones y recomendaciones de la subcomisión de bibliotecas. Al final incluyó dos bibliografías, una complementaria y otra específica.
La fusión que la maestra Casa Tirao hizo entre bibliotecas y educación en ese libro, puede considerarse como una de las bases argumentativas de lo que durante varias décadas del siglo XX se denominó en el Colegio de Bibliotecología de la UNAM como «Bibliotecología sociológica». Asignatura que cursaron varias generaciones de estudiantes que optaron como proyecto de vida laboral trabajar profesionalmente en beneficio de las bibliotecas mexicanas. A partir del presente siglo, esa cátedra cambió como «Bibliotecología social». Desafortunadamente durante el siglo pasado y el que transcurre se han impartido cursos en los que este libro ha pasado inadvertido para profesores y estudiantes. El énfasis que se hizo (y que en cierto modo continúa) en torno a materias sobre temas esencialmente técnico-administrativos debió ser uno de los motivos que propició el descuido o desinterés de estudiar a profundidad temas como los que contiene esta obra. En el presente siglo, seguramente las nuevas generaciones académicas de docentes y alumnos del mencionado Colegio, entre otros planteles semejantes, ni siquiera saben de la existencia de esta publicación.
Como se puede constatar, el contenido del libro aludido, a pesar del tiempo transcurrido a partir de su publicación, siguen siendo vigentes diferentes puntos de vista que la autora expresó. Asimismo, como podremos observar, las ideas que escribió la maestra Casa Tirao fueron, en la década de los setenta del siglo pasado, esenciales para distinguir la necesidad de formar cuadros profesionales en Biblioteconomía/Bibliotecología no solamente con los conocimientos técnicos convencionales y tradicionales, sino también con el saber teórico adecuado para distinguir con meridiana claridad que el quehacer bibliotecario profesional está estrechamente relacionado con el proceso social que viven las comunidades que atiende; que el entendimiento de la función social que deben desempeñar las instituciones bibliotecarias con puertas abiertas para toda la comunidad es tan relevante como el proceso de enseñanza-aprendizaje de los sistemas de clasificación, entre otros saberes de organización de las colecciones documentales.
El planeamiento de los servicios bibliotecarios, rural y urbano, local y nacional, la maestra Casa Tirao lo asoció a problemas sociales y políticos. También lo vinculó estrechamente con la educación, formal e informal. Para ella la acción y el efecto de planear esta naturaleza de servicios, significó poner en marcha bibliotecas abiertas, vivas y dinámicas, con pleno acceso libre a las estanterías. En efecto, se trataba se crear y desarrollar instituciones de estudio, lectura y consulta de libros, revistas y periódicos disponibles para todos los grupos sociales. Por lo tanto, percibió que era imprescindible contar con personal bibliotecario profesional, con “capacidad científica y sensibilidad humana”. En este sentido, el Manifiesto de la Unesco para/sobre la biblioteca pública (versiones 1949 y 1972) serían documentos fundamentales en los que debió fundar su pensamiento social-bibliotecario. Por esto, ella incluyó en su libro como anexos esos dos emblemáticos manifiestos.
Hablar de educación de adultos en el contexto de las bibliotecas públicas, para nuestra autora era menester tratar la problemática dual analfabetismo/alfabetización. Temáticas que tuvieron un gran auge en la década que se publicó su libro. Eran tiempos en que la pedagogía freireana había puesto, desde los sesenta, especial atención en torno a la población analfabeta. Así las cosas, la bibliotecología/biblioteconomía con acercamiento social se basó en parte en las ideas del pedagogo brasileño Paulo Freire, autor citado por nuestra autora al hacer alusión a las obras La pedagogía del oprimido y La educación como práctica de la libertad. Tiempos que durante la segunda mitad del siglo XX la comunidad bibliotecaria profesional latinoamericana mostró seria preocupación y ocupación con el objetivo de combatir la lacra del analfabetismo absoluto y funcional. Campo de batalla del que esta comunidad se retiró vencida en las postrimerías del siglo XX, pues aún hoy en día persiste esta lacra alrededor del mundo; y toda vez que siguen existiendo millones de personas que no saben leer y escribir (analfabetos absolutos); y millones que, habiendo aprendido estas habilidades básicas, no leen (analfabetos funcionales). Al abandonar teórica y prácticamente esta lucha, los profesionales de estas disciplinas recurrieron al tema emergente de la alfabetización informacional, preocupándose así más por las comunidades privilegiadas en materia de acceso a recursos y documentos digitales, y dejando de lado a las comunidades carentes y desatendidas en materia de fuentes y medios de información. El problema no es menor si estamos hablando todavía de 240 millones de personas sin conexión a Internet en América Latina, según ConsumoTIC; y de más de 32 millones de analfabetos jóvenes y adultos en esta misma región, según la ONU. A nivel mundial, la organización Manos Unidas cifra 750 millones de personas, incluidas 500 millones de niñas y mujeres, que no sabe leer y escribir. De modo que el libro de la maestra Beatriz Casa es viable para volver nuestra mirada a la educación de adultos, la cual implica recordar y reconocer la derrota que tuvo la comunidad bibliotecaria latinoamericana y de otras latitudes en materia de poder alfabetizar a personas que han estado limitadas para lograr una mejor calidad de vida.
Sin más preámbulo, a continuación se presentan varias citas textuales bajo los siguientes rubros: 1] La relación bibliotecas y educación; 2] La biblioteca como institución social de servicio; 3] La biblioteca al servicio de la familia y la sociedad; 4] La biblioteca en torno al cambio social; 5] El bibliotecario como agente de cambio social; 6] Planeamiento social de los servicios bibliotecarios; 7] Planeamiento político de los servicios bibliotecarios; 8] La biblioteca escolar en pro de la integración social; 9] La biblioteca pública como institución social de paz al servicio del pueblo; 10] La biblioteca pública al servicio de los jóvenes; 11] La biblioteca pública en el marco de la educación de adultos; 12] La biblioteca pública al servicio de la clase trabajadora; y 13] La biblioteca pública lucha contra el analfabetismo. Sin duda, con base en el estudio y análisis de estas citas textuales, es posible construir diversos perfiles que nos permita formular una teoría social de la biblioteca.
La relación bibliotecas y educación
“Los servicios bibliotecarios constituyen un aspecto insustituible del todo educativo…, por ende, “el planeamiento de los bibliotecarios debe integrarse al planeamiento educativo.”
“La labor bibliotecaria está fincada en el terreno de lo educativo.”
“La biblioteca es aliada fundamental del proceso educativo.”
“La biblioteca, en todos sus tipos, aparece como coadyuvante directo de la labor educativa.”
“La necesidad de mejorar la educación es el motor que impulsa las reformas educativas actuales. Esta necesidad confiere por sí misma una importancia singular a las instituciones que son aliadas directas del proceso educativo, entre las cuales se encuentra la biblioteca.”
“[La] función de la biblioteca como coadyuvante de la educación no es aún plenamente reconocida. Esto se hace evidente cuando se percibe que se sacrifica la existencia de un buen servicio bibliotecario en mérito a las necesidades de aulas, bancos, maestros, libro de texto único, etc.; es decir, al planear los edificios escolares pocas veces se fija en su diseño un lugar destinado al funcionamiento de la biblioteca escolar.”
La biblioteca como institución social de servicio
“… la biblioteca es, fundamentalmente, una institución social abierta, integrada a la comunidad y por lo tanto identificada con los problemas que a ella afecten.”
“La biblioteca, como organismo integrado con la comunidad a la que sirve, necesita consultar los intereses de la misma en lo que se relaciona con sus actividades ocupacionales.”
“Si la educación tiene una función significativa en el proceso económico y social, la biblioteca, como factor coadyuvante de aquélla, debe ser considerada como una institución de servicio cuya actividad está dirigida a toda la comunidad a través de las distintas formas orgánicas que en la práctica adquiere.”
La biblioteca al servicio de la familia y la sociedad
“En la biblioteca pública el hombre debe encontrar no sólo formas de esparcimiento sino también información que le permita desenvolverse con mejores posibilidades en los distintos círculos en que actúa: familiar, de trabajo, de estudio, etcétera.
“La función de la biblioteca… en apoyo de los programas de educación fundamental, debe encontrarse en proporcionar información sobre las situaciones que impactan al hombre en la vida diaria y que pueden transformarse en verdaderos conflictos que lo afectan no sólo en lo personal sino, además, en sus relaciones familiares y con la sociedad.”
… debe la biblioteca contemplar los aspectos que afectan al núcleo familiar y responder a la necesidad de capacitar a los padres para educar a sus hijos de una manera inteligente.”
“la biblioteca debe facilitar a los padres el contacto con personas de reconocido prestigio en la materia para que, a través de charlas, debates, conferencias, los orienten no solamente en problemas de orden práctico sino también en el uso adecuado de los recursos bibliográficos, promoviendo su utilización gradual de acuerdo a la menor o mayor complejidad de los temas.”
La biblioteca en torno al cambio social
“La biblioteca, como institución de cultura que es, está llamada a participar activamente en la promoción del cambio y para ello deberá estar provista de una filosofía que, en última instancia, esté fincada en las necesidades educativas.”
“Como organismo social, la biblioteca no puede permanecer ajena a lo que sucede a su alrededor.”
“Los servicios bibliotecarios necesitan ser revitalizados en su esencia y para ello no es suficiente el advenimiento de los recursos tecnológicos; es una nueva actitud participante que integre a la biblioteca con otros organismos cuya acción gravita sobre la comunidad.”
"… todas las bibliotecas deben asumir en nuestra época una actitud de compromiso social.”
“… la acción bibliotecaria no puede limitarse a las labores técnicas…ante una situación de cambio… no son suficientes”.
El bibliotecario como agente de cambio social
“Negar la urgencia de que el profesional bibliotecario se integre activamente a la sociedad actual y a sus problemas, sería encasillarse nuevamente en la torre de marfil del siglo XIX.”
“…debe tenerse en cuenta como primera prioridad que simultáneamente con la preparación técnica debe proporcionársele al bibliotecario un conocimiento lo más claro posible del medio socioeconómico en el cual va a desempeñar su labor, de los problemas que afectan hoy a la comunidad mundial y de las responsabilidades que como agente educativo le compete en el proceso.”
“… el bibliotecario debe poner al servicio de la sociedad sus conocimientos técnicos, su capacidad científica y su sensibilidad humana.”
“El bibliotecario ya no debe ser el guardián de los libros de su biblioteca; muy por el contrario, debe participar, a través de su función específica, en el proceso social en el cual la institución se halla inserta.”
“Aparte de su bagaje profesional específico, [los bibliotecarios] deben poseer formación en disciplinas tales como psicología social, sociología, técnicas de investigación social, relaciones públicas, pedagogía, etc.”
Planeamiento social de los servicios bibliotecarios
“El planeamiento de los servicios bibliotecarios requiere la concurrencia de los representantes de diversas disciplinas y de distintos sectores de la sociedad.”
“En primera instancia, deben participar de esta labor, lógicamente, bibliotecarios profesionales. Para que esta participación sea efectiva, es necesaria la formación, en las escuelas de bibliotecología, de personal de alto nivel. Para ello, no es suficiente la imprescindible capacitación, sino que el contenido de los programas de estudio debe dar la posibilidad de crear, al mismo tiempo, conciencia de la función social de las bibliotecas…”
“… el planeamiento de los servicios bibliotecarios no poder ser labor de tipo individual, sino que requiere del trabajo coordinado de un equipo. Junto al bibliotecario debe estar el maestro. Él aportará las orientaciones pedagógicas que deben informar la acción bibliotecaria.”
“Los pasos del planeamiento demandan la participación de otros profesionales: sociólogos, psicólogos, arquitectos, economistas; cada uno en su esfera, aportará al planeamiento de los servicios bibliotecarios sus conocimientos específicos.”
“… se impone la formulación de un plan nacional para dotar al país de servicios bibliotecarios adecuados, acorde con su impulso en el plano económico y social.”
Planeamiento político de los servicios bibliotecarios
“… el mayor escollo que las bibliotecas latinoamericanas encuentran para su desenvolvimiento radica en la incomprensión y el desconocimiento de la importancia de sus funciones en los niveles gubernamentales.”
“… debe realizarse un profundo estudio de la legislación que rige los servicios bibliotecarios para su consecuente reforma y adecuación a las características de la biblioteca moderna. Los sistemas legislativos en toda América Latina, en el caso de que contemplen el problema bibliotecario, están ya caducos, pues datan del siglo pasado o de las primeras décadas del presente. Por lo tanto, las bibliotecas han visto coartado su desarrollo, en gran parte, por la falta de un respaldo jurídico adecuado.”
“Urge, pues, la revisión de las leyes pertinentes y su reestructuración para dar lugar a una política bibliotecaria que contemple no sólo las necesidades presentes, sino también las futuras demandas en función del avance científico y técnico y del crecimiento de la población, política que debe abarcar todos los aspectos del quehacer bibliotecario.”
“… debe estudiarse cuidadosamente el financiamiento de los planes. Para lograrlo, se necesita el pleno apoyo de los gobiernos y éstos deben considerarse que, al igual que sucede con el presupuesto para la educación, en el que se destine a las bibliotecas no es una erogación sin beneficios, sino que, por el contrario, es una inversión que redituará intereses a largo plazo.”
“… quienes tienen a su cargo la delicada tarea de planificar el sistema educativo deberán tener presente, con carácter de prioridad, la urgencia de estructurar un sistema bibliotecario nacional.”
La biblioteca escolar en pro de la integración social
“La biblioteca escolar no puede permanecer ajena a estos nuevos ideales de la educación y también a ella le corresponde una función vital en el proceso de integración social del educando.”
“A la escuela de puertas abiertas debe corresponder la biblioteca de puertas abiertas.”
“El libre acceso al estante, los grupos de discusión sobre diversos temas del fondo de la colección, la ayuda que como auxiliar de bibliotecario pueden prestar los alumnos, la interrelación estrecha maestro-bibliotecario, … son… elementos que permiten que la biblioteca escolar sea realmente una institución al servicio del educando, no como simple proveedora de libros sino como una entidad compenetrada y comprometida seriamente con todo el proceso educativo.”
“El niño, en la escuela primaria, debe familiarizarse no sólo con los libros sino también con el manejo de la biblioteca.”
“La biblioteca escolar… debe ser también un elemento positivo en la internalización de normas de convivencia activa.”
La biblioteca pública como institución social de paz al servicio del pueblo
“La biblioteca pública es…una institución al servicio del pueblo. Su misión esencial es la de fomentar al hábito de la lectura.”
“La labor de la biblioteca pública está dirigida a los distintos sectores de la comunidad y sus métodos van más allá de la circulación de las obras que posee, fincándose, especialmente en la extensión bibliotecaria.”
“La biblioteca debe integrarse con la comunidad, por lo tanto, su acción y su influencia deben ir más allá de las limitaciones de las cuatro paredes del edificio. La biblioteca viva, dinámica, de criterio moderno, sale al encuentro de sus lectores, los busca, los atrae, los lleva hacia ella.”
“… debe la biblioteca pugnar por un mejor entendimiento entre las naciones sobre la base de un buen conocimiento de los pueblos que las integran.”
“La biblioteca es una institución de paz y nada mejor que propugnar por ella a través de la cultura.”
La biblioteca pública al servicio de los jóvenes
“En cuanto a los jóvenes… la biblioteca pública… debe proporcionarles el material necesario para conocer la evolución de las ideas, los distintos movimientos políticos y concepciones filosóficas, la realidad socioeconómica de su país y de otros países del mundo.”
“El tiempo libre de que disponen los jóvenes puede ser un factor negativo si no es empleado adecuadamente. La biblioteca debe tratar de llenar ese tiempo no sólo facilitándoles buena lectura, sino también atrayéndolos a su local para debatir sobre los problemas de trabajo, cuestiones sociales, aspectos educativos y, sobre todo, los candentes conflictos de la juventud actual.”
“En los países latinoamericanos, en los cuales la población está compuesta en su mayor parte por jóvenes, la biblioteca pública tiene en sus objetivos el de ayudar a la orientación y formación de este sector, para lo cual debe librar una lucha cada vez más denodada contra el mal uso que se hace de los medios de difusión.”
La biblioteca pública en el marco de la educación de adultos
“Si se parte de la base de que educación permanente es un proceso que dura toda la vida del hombre, compete a la biblioteca, en unión con otras instituciones al servicio de la comunidad, desempeñar un papel de importancia en dicho proceso.”
“Encarar los problemas políticos y sociales que afectan a la comunidad es otra tarea en la que la biblioteca puede participar activamente. Los libros y publicaciones periódicas que se ocupan del tema ayudarán a los adultos a aclarar su propio pensamiento… El ciudadano tiene el derecho y la obligación de desempeñar una función activa en el mundo que lo rodea y para ello debe, necesariamente, conocerlos en sus aspectos positivos y negativos.”
“Las funciones más comunes que la biblioteca desempeña para el adulto son como fuente de información, como medio de investigación, como elemento de distracción y como colaboradora en la educación sistemática que el adulto recibe.”
“Considerando…, que los adultos son el elemento comunitario más valioso para el proceso, a la biblioteca, como coadyuvante educativo, le corresponde una tarea clave en su relación con la educación de los adultos.”
“La biblioteca debe llegar con su aporte de cultura aun a los lugares más apartados. El servicio de bibliobuses que atienda a las zonas rurales por medio de visitas periódicas… el establecimiento de sucursales en las regiones suburbanas cuyas colecciones roten periódicamente de una sucursal a otra para permitir… el conocimiento total del fondo de la colección destinada al adulto alfabetizado.”
La biblioteca pública al servicio de la clase trabajadora
“La biblioteca, como organismo integrado con la comunidad a la que sirve, necesita consultar los intereses de la misma en lo que se relaciona con sus actividades ocupacionales.”
“… la biblioteca no sólo actuará en su local, sino que irá a los mismos centros de trabajo a través de sus colecciones circulantes, por medio de bibliobuses y del establecimiento de pequeñas sucursales que sirvan a los trabajadores en sus necesidades específicas.”
“La biblioteca, como centro de reunión, puede facilitar la formación de grupos destinados a trabajar, con la supervisión de los especialistas, en la solución de los problemas de vivienda, servicios públicos y, en fin, de aquellas carencias de las que adolezca el grupo comunitario.”
La biblioteca pública lucha- contra el analfabetismo
“La alfabetización debe formar un todo con la tarea dirigida a lograr el aprovechamiento en el trabajo, el cambio de actitudes, el conocimiento de derechos y obligaciones de los ciudadanos y la adquisición de nuevas formas de convivencia que permitan una interrelación positiva entre los miembros de la sociedad.”
“La biblioteca necesita estar perfectamente identificada con los programas de alfabetización e interiorizada de su contenido, y los bibliotecarios que a ella sirvan deben tener un amplio sentido de la función social y educativa que les es propia”.
“No solamente libros sino también los folletos sencillos y las publicaciones periódicas accesibles por su contenido y su lenguaje, prestan ayuda valiosa para iniciar a los recién alfabetizados en el descubrimiento del nuevo mundo que la palabra escrita les ofrece.”
“Facilitar al hombre lecturas que lo diviertan sanamente es contribuir a hacer seres felices y moralmente sanos.”
“La lucha permanente en la que deben estar alineados los servicios bibliotecarios comprende también el evitar el analfabetismo por desuso.”
La referencia bibliográfica
Casa Tirao. Bibliotecas y educación. México: Centro para el Estudio de Medios y Procedimientos Avanzados de la Educación, 1974. 125 p.
Esta obra cruzó fronteras. La Library of Congress la tiene registrada en su catálogo bajo la clasificación: Z718 C36. También se localiza en cuatro bibliotecas de la UNAM.

