BIBLIOTECAS, SOCIEDAD Y ESTADO


  • Relação entre as bibliotecas, as ações dos profissionais que nelas atuam e o estado.

EL PARADIGMA URBANO DE LA BIBLIOTECA PÚBLICA - I

En escritos anteriores reflexionamos sobre el paradigma rural de la biblioteca pública, ahora nos corresponde analizar la contraparte, es decir, el paradigma urbano de esta institución bibliotecaria.

 

El interés sobre el paradigma urbano de la biblioteca puede apreciarse mediante importantes referentes. Desde una perspectiva general se cuenta con el Urban Library Journal, revista de investigación y discusión sobre todo lo concerniente a tópicos inherentes a “urban libraries and librarianship”. Asimismo, la comunidad bibliotecaria internacional ha organizado la Metropolitan Libraries Section (MLS), dependiente de la International Federation of Library Associations and Institutions (IFLA). La MLS funciona, desde enero de 2004, como una plataforma para compartir información y promover el desarrollo de las bibliotecas ubicadas en ciudades con 400.000 o más habitantes, entre las que se incluyen las ciudades capitales y aquellos asentamientos con grandes aglomeraciones. El antecedente de esta Sección fue la Round Table of the International Association of Metropolitan Libraries (INTAMEL), fundada en 1966, la cual perteneció a la Public Libraries Section de la IFLA.

 

Desde una óptica geográfica más acotada, existe el Urban Libraries Council (ULC). Este organismo se formó en los Estados Unidos a partir de 1971, el cual asocia a varias bibliotecas públicas ubicadas en las áreas metropolitanas estadounidenses con 50.000 o más habitantes. El ULC es una filial de la American Library Association (ALA). Otro caso específico es el Canadian Urban Libraries Council (CULC), mismo que se creó formalmente en 2008, aunque por más de 20 años el CULC se ha desempeñado con nombres diferentes para mejorar los servicios bibliotecarios canadienses en las zonas urbanas densamente pobladas, por lo que la membresía está abierta a las bibliotecas públicas que atienden a una región urbana de 100.000 habitantes o más.

 

La literatura especializada escrita en inglés nos permite identificar algunas palabras clave en relación con el paradigma urbano de la biblioteca, tales como suburban library; city library, metropolitan library, urban library, urban library service, metropolitan library service, urban library management, serie de términos que tejen el entramado de lo que se denomina como urban librarianship (Sánchez, 1974; Posner, 2002). Estos conceptos no solamente se refieren al universo de la biblioteca pública, puesto que también cubren temas relacionados con las bibliotecas escolares, académicas y especializadas, es decir, con todos aquellos centros bibliotecarios que se hallan distribuidos para prestar servicios a la población concentrada en diferentes zonas urbanas.

 

En el universo de la biblioteca pública esa literatura registra términos específicos como: urban public library, suburban public library, metropolitan public library, big-city public library, central-city library, city branch library,  city free public library, andamiaje de expresiones que configuran lo que se puede nombrar como urban public librarianship. Teóricamente es posible pensar que la biblioteconomía urbana, en general, y la biblioteconomía público urbana, en particular, forman, desde una visión territorial, una parte del cuerpo de la bibliotecología pública. La otra parte es la biblioteconomía rural, misma que conforma el paradigma rural de la biblioteca pública.

 

Las dificultades que enfrentan las bibliotecas públicas urbanas, como todo servicio público, son 1] la compleja diversidad de grupos sociales a los que deben servir, 2] los problemas que provoca la sobrepoblación de las ciudades y zonas metropolitanas , 3] la ordenación territorial del espacio público y privado en los asentamientos urbanos y  4] la escasez de recursos con los que cuentan para acercarse al umbral de la «biblioteca pública urbana para todos». En razón que “la biblioteca atiende a la ciudad y se ve afectada por la ciudad” (Salisbury, 1972, p. 146), el servicio bibliotecario con perspectiva de accesibilidad universal en las áreas urbanas, ha tenido que evolucionar en relación con las características y las necesidades cambiantes de la población y de los individuos, así como de sus instituciones, entre las que cabe destacar las dedicadas a la educación pública, toda vez que se afirma: “La biblioteca de la ciudad [...] siempre ha sido considerada como un instrumento de bien público - un complemento de la escuela del sistema público de educación”. (Guthman, 1969, p. 11). Y hasta hoy en día, la relación «escuela pública y biblioteca pública» sigue siendo muy estrecha.

 

Crear, desarrollar y hacer funcionar eficazmente bibliotecas públicas en el marco de las estructuras urbanas implica, en efecto, considerar esos cuatro problemas generales, mismos que requieren tomar en cuenta varios indicadores geográficos. Es decir,  en un ambiente social complejo, como el de las ciudades, la práctica de la bibliotecología pública se vincula con la geografía urbana y la sociología urbana porque es menester que durante el proceso inherente a la administración o gestión bibliotecaria (planificación, organización, dirección y control de actividades y funciones) se consideren problemas geográfico-sociales de carácter demográfico, migratorio, económico, cultural, educativo, informativo, laboral, entre otros. Por ende, el paradigma urbano de la biblioteca pública es tanto un paradigma geográfico y como un paradigma sociológico, los cuales se entretejen.

 

Considerando la ubicación geográfica, la biblioteca pública ha sido contemplada en el contexto de las grandes ciudades, esto es, en un ambiente metropolitano (Campbell, 1967; Bundy, 1967; Guthman, 1969; Conant, Ralph W.; Motz, Kathleen, 1972), en un  entorno de urbanístico (Luckham,1971) y, por ende, ha sido observada como un fenómeno urbano (Blasingame, 1973). Esto significa que el servicio público de biblioteca tiene una estrecha relación con, por ejemplo, la estructura urbana y el componente geográfico que proyecta accesibilidad en el momento de medir el acceso diferencial a lo servicios públicos discrecionales, como los que ofrecen las bibliotecas (McLafferty, 1982, p. 348). Todo indica que el establecimiento de bibliotecas públicas, centrales y sucursales, en el entramado de la sociedad urbana exige una rigurosa planificación (Counghlin, Taieb, Stevens, 1972) para superar las diversas barreras sociales, políticas, económicas y psicológicas que obstaculizan  la fundación, la expansión, el mejoramiento, el fomento y la utilización del servicio público urbano de biblioteca. 

 

Así, el elemento geográfico que ha implicado procesos de urbanización, ha incidido en la evolución relativa a la distribución física de los edificios destinados a ofrecer servicios de biblioteca pública. Motivo por el que se afirma que:

 

La distribución geográfica de la población y los medios de comunicación es lo que hizo posible determinar la viabilidad del funcionamiento de los servicios bibliotecarios. Las implicaciones sociales de esta distribución y la composición de la población son indicativos de los tipos de prestación del servicio bibliotecario requerido. (Jefferson, 1969, p. 44)

 

El factor geográfico supone pensar en las diversas características que conforman la relación que existe entre biblioteca pública y urbanización, es decir, entre la creación, el desarrollo y la consolidación de sistemas de bibliotecas públicas en las ciudades de diferente tamaño. La conglomeración poblacional en determinados lugares ha motivado la necesidad de planificar el espacio urbano para distribuir una gran variedad de servicios públicos, entre ellos los de la biblioteca con financiamiento público y destinada para el uso de todos los grupos sociales. Se trata entonces de reconocer la necesidad de realizar una planificación territorial suburbana, urbana o metropolitana en materia de servicios públicos de biblioteca, en tanto que en “el ámbito de la biblioteca pública se identifica muchas veces la planificación territorial con un instrumento: el Mapa”. (Bailac, 2003, p. 41).   

 

Acorde con esto se asevera: “Los servicios de biblioteca pública también puede tener una dimensión geográfica” (Getz, 1980, p. 10). Los servicios que surgen a mediados del siglo XIX en el medio urbano-industrial como una necesidad para la continuidad del bienestar de la sociedad. El rápido crecimiento de la población en las ciudades y el aumento de la clase trabajadora originada por la inmigración del campo a la ciudad son hechos considerados, en el caso de New England, como factores colaterales, inherentes a los factores causales del desarrollo de la biblioteca pública (Shera, 1949, p. 229). Hoy en día el desplazamiento de la población humana del campo a la ciudad, de una ciudad a otra, de un país a otro, continúa siendo uno de los principales desafíos para el suministro de servicios públicos urbanos, incluidos los de biblioteca. Consecuentemente, el fenómeno dual emigración-inmigración también afecta la planificación bibliotecaria público-urbana.      

 

El inicio y la evolución de la biblioteca pública moderna está estrechamente vinculada, por ende, con la nueva «organización social del trabajo» que se produjo con el desenvolvimiento  de la ciudad industrial, consecuencia del surgimiento de la revolución industrial a comienzos del siglo XIX. Este sistema laboral cumple un papel relevante en la formación de esta naturaleza de biblioteca en tanto que es el que, en parte importante, determina el esquema de las necesidades sociales de información bibliográfica entre los individuos y la comunidad. De tal modo que este tipo de centro bibliotecario alude al concepto de vitalidad urbana relacionado con las bibliotecas en un mundo de cambio cultural (Greenhalgh, Liz; Worpole, Ken; Landry, Charles, 1995, p. 74-75), el cual sugiere que un espacio urbano para que alcance el nivel de ciudad vital es menester que ésta satisfaga las necesidades básicas de sus habitantes en materia de recursos, servicios e información.

 

 

Referencias

 

Bailac Puigdellívol, Assumpta. (2003). Servicio bibliotecario y territorio: ¿Por qué planificar? Educación y Biblioteca. 15 (136): 39-44 

 

Blasingame, Ralph Upshaw. (1973). The public library as an urban phenomenon. Ann Arbor, Michigan, University Microfilms International. Facsimil Tesis (ph. d.) - Colombia University.

 

Bundy, Mary Lee. (1967). Metropolitan public library use. Wilson Library Bulletin. 41 (9): 950-961

 

Campbell, H. C. (1967). Metropolitan public library planning throughout the world. Oxford, Pergamon Press.

 

Conant, Ralph W.; Motz, Kathleen, editors. (1972). The metropolitan library. Cambridge, Massachusetts, The Massachusetts Institute of Technology.

 

Counghlin, Robert E.; Taieb, Francoise.; Stevens, Benjamin H. (1972). Urban analysis for branch library system planning. Westport, Connecticut, Greewood Publishers.

 

Greenhalgh, Liz; Worpole, Ken; Landry, Charles. (1995). Libraries and urban vitality. En: Libraries in a world of cultural change. London, UCL Press. pp.73-88

 

Guthman, Judith Dommu. (1969). Metropolitan libraries the challenge and the promise. Chicago, American Library Association.

 

Jefferson, G. (1969). The social geography of the library service. En: Libraries and society. Cambridge, James Clarke & Co. LTD. pp. 41-53

 

Luckham, Bryan. (1971). The library in society : A study of the public library in an urban setting. London, Library Association.

 

McLafferty, Sara. (1982). Urban structure and geographical access to public services. Annals of the Association of American Geographers. 72 (3): 347-354

 

Posner, Beth. (2002). Urban Librarianship: Libraries, Cities, and Beyond. Urban Library Journal. 11 (2): 2-32

 

Salisbury, Robert (1972). Trends in urban politics and government: the effect on library funcitons. En: Conant, Ralph W.; Motz, Kathleen, editors. The metropolitan library. Cambridge, Massachusetts, The Massachusetts Institute of Technology. pp. 142-154

 

Sánchez, Patrick. (1974). Progress in urban librarianship. En: Samore, Theodore (Comp.). Progress in Urban Librarianship. A Seminar on Community Information Needs and the Designing of Library Education Programs to Meet These Needs. Milwaukee, Wisconsin, The University of Wisconsin-Milwaukee, School of Library Science. pp. 37-39

 

Shera, Jesse H. (1949). Foundations of the public library: the origins of the public library movement in New England 1629-1855. Chciago, The University of Chicago Press.


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FELIPE MENESES TELLO

Cursó la Licenciatura en Bibliotecología y la Maestría en Bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Doctor en Bibliotecología y Estudios de la Información por la (UNAM). Actualmente es profesor definitivo de asignatura en el Colegio de Bibliotecología de la Facultad de Filosofía y Letras de UNAM. En la licenciatura imparte las cátedras «Fundamentos de Servicios de Información« y «Servicios Bibliotecarios y de Información» con una perspectiva social y política. Asimismo, imparte en el programa de la Maestría en Bibliotecología y Estudios de la Información de esa facultad el seminario «Servicios Bibliotecarios para Comunidades Multiculturales». Es coordinador de la Biblioteca del Instituto de Matemáticas de esa universidad y fundador del Círculo de Estudios sobre Bibliotecología Política y Social (2000-2008) y fue responsable del Correo BiblioPolítico que publicó en varias listas de discusión entre 2000-2010. Creó y administra la página «Ateneo de Bibliotecología Social y Política» en Facebook.